29 nov. 2010

Basilisco


La afirmación de que el Basilisco es el Rey de las Serpientes, es casi lo único que no ha cambiado a lo largo del tiempo, en la descripción de esta fabulosa criatura.
Plinio el Viejo, en el siglo I, lo describe como una pequeña víbora de cualidades venenosas tan potentes, que su simple aliento marchita las plantas, resquebraja las rocas y mata cualquier hombre o animal sólo con su mirada. Esta apariencia del Basilisco se mantiene hasta la publicación del "Bestiario", de Pierre de Beauvois y otros autores medievales que recogen gráficamente lo que la imaginación popular fue añadiendo a la figura y carácter del Basilisco. Acerca del modo en que nace existen estas dos versiones principales.

La primera de ellas, nos cuenta que de la sangre que vertió Medusa al ser decapitada, nacieron todas las serpientes, incluido el Basilisco, que emite horrendos silbidos capaces de aterrorizar a todos los otros monstruos; mata antes de morder y a gran distancia, poniendo en fuga a todo ser viviente para reinar solo en el desierto, pues en desierto se convierte todo lugar al que llega. Hereda de su madre la capacidad de matar con la mirada pero también su vulnerabilidad, pues si su mirada se refleja en un espejo, muere.
La segunda dice, que cuando un gallo alcanza los siete años de vida, pone un huevo que será fecundado por una serpiente e incubado por un sapo durante nueve años. De esta extraordinaria gestación nace el Basilisco, guardando las características de todos sus progenitores. Tiene el cuerpo de gallo, cola de serpiente y piel de sapo. Cualquier hombre que mire el Basilisco, morirá pero si el hombre divisa primero al Basilisco, es éste quien muere.
El Basilisco tiene una larga y complicada historia entre los mitos y entronca con casi todas las creencias y religiones. También la Iglesia Católica vence al Basilisco por medio de San Trifón.
Información de hadasyleyendas.com

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